La distracción de Toby
Toby era el perro más feliz del mundo: su dueño, Pablo, era la luz de sus ojos. Esperaba ansioso sus paseos por el bosque, donde jugaban y luego se echaban a descansar bajo el sol de la tarde. Sin embargo, durante una de sus siestas, Toby se distrajo con una ardilla y decidió seguirla. Caminó durante largos minutos, escondiéndose tras los árboles para evitar que lo viera. Era tal su determinación a atraparla que no fue consciente del paso del tiempo. Finalmente, la ardilla llegó a su nido y se puso a salvo, frustrando los esfuerzos de Toby. Fue entonces que este último entendió que se había alejado demasiado y que el sol se estaba poniendo. Volvió tan rápido como pudo, guiándose con sus agudos sentidos, pero cuando llegó, su dueño ya se había ido. Esa noche no durmió. Triste pero con esperanza, continuó buscándolo hasta que sus patitas se vencieron y se desplomó sobre la hierba. Después de varios días de vagar por el bosque, lo encontró una familia que estaba de pícnic. Toby estaba muy...